En el centro de Alhaurín el Grande, pintoresco pueblo en el límite de la sierra mijeña y del valle del Guadalhorce, que hasta hace pocos años se había mantenido al margen de la explosión urbanística de la Costa del Sol, está Casa Paco.
Este restaurante es bastante popular por la calidad de su género; carnes, pescados y mariscos son de alto nivel nivel, aunque son estos dos últimos los que le dan fama en la región.
No debe pedirse cocina de alto nivel aquí, no hay espumas de erizo ni reducciones de Pedro Ximénez; lo que sí hay es un excepcional pescado a la plancha y excelente marisco de la zona.
Destacan las coquinas, las conchas finas, los mejillones y gambitas cocidas o la plancha, en función de mercado; también hay una crema de marisco muy apreciable, especialmente ahora que llegan tiempos algo más fríos. Las carnes, por otra parte, no desmerecen un conjunto general notable. No todo es perfecto y hay días mejores que otros, pero el producto es, en general, bastante bueno.
Es uno de los restaurantes más concurridos y famosos de Alhaurín el Grande, cuenta con un servicio bastante atento y profesional. La nota negativa es que la carta no varía más allá de las condiciones de mercado, que la simplicidad de su cocina es virtud y defecto al mismo tiempo: aquí no se engaña a nadie. Es Casa Paco.

