Hoy me siento un poquito bipolar
Rick Rubin

Éste es Rick Rubin, a quien la revista Esquire le dedica un artículo en el número de este mes. En él se cuenta como la contratación de este excéntrico productor musical por parte de Sony Music es un acercamiento al gusto y a la forma de entender la música por parte de los clientes.
Sin embargo, más allá del aspecto físico, alejado del estereotipo de los altos ejecutivos musicales, la actitud de Rubin ante los clientes parece distinta, pero sólo parece distinta. Rubin plantea que el futuro del negocio musical vendrá de un sistema de tarifa plana, un pago mensual. Su error, el que confirma que la industria musical no acaba de enterarse del asunto, es seguir calificando a los que bajan música como “ladrones”; pero tu cliente, o tu potencial cliente, nunca puede ser un ladrón.
¿Por qué no reflexionan sobre cómo sólo el mundo de la música sufre este mal? ¿Qué pasa con los libros? En el mundo editorial no sólo venden propiedad intelectual, el soporte sobre el que está dispuesta la obra artística tiene un valor que se acerca al precio de venta. Cuando no es así, como ocurre con los manuales universitarios, aparece la copia de libros, pero en general los libros se venden. En la música, sin embargo, el valor del soporte se reduce cada vez más hasta ser irrelevante.
Señores, tienen que sacar productos con valor añadido. Los clientes no somos criminales señor Rubin, queremos comprar las cosas, pero por su valor real. Se acabó el mercado como era hace años: se han convertido en dinosaurios. Sólo los que innoven permanecerán y crecerán.
| Print article | This entry was posted by Melvin on 18/11/2007 at 18:31, and is filed under Música. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |