
Actualmente, La Estación es mi restaurante favorito en la zona metropolitana de La Coruña; ubicado en un antiguo edificio de la estación ferroviaria de la localidad de Cambre, tiene un ambiente agradable.
La cocina es de primer nivel y el servicio de sala de tercera. Como muchas veces se ha comentado, ser un gran cocinero, como son Xoán Manuel Crujeiras y Beatriz Sotelo Sequeiros, no significa ser un buen empresario en el duro mundo de la restauración. Eso se nota en los detalles del servicio, comandado por una chica, agradable, pero que no se maneja bien en el trato al cliente, que no es un amigo, siendo el resto de camareros poco eficaces o novatos.
Eso, que podría ser suficiente para no volver, se suple con una cocina original, majestuosa, precisa en los puntos de cocción: la mejor de la zona, con lo que tiendo a considerar los defectos del servicio como pecadillos de juventud, que son subsanables, ya que el punto de partida es poderoso.
Durante nuestra última visita degustamos un Atún rojo con cuscús de verduras impecable en la elaboración: el atún estaba crujiente por fuera y casi crudo por dentro, pero no frío, y el cuscús era un toque ingenioso y perfectamente resuelto (admito que soy un gran aficionado a esta sémola de trigo de origen bereber). El otro entrante fue un plato algo más clásico en la casa: el canelón de faisán, muy sabroso.
Los platos principales estupendos: un lomo de venado muy bien elaborado, pero con una conjunción de sabores algo menos brillante, en mi opinión, y una carne roja perfecta en su elaboración.
En esta visita no pedimos postres, pero son altamente recomendables.
Si bien es cierto que se ha dicho durante los últimos meses que La Estación iba a recibir una estrella Michelín., lo cierto es que los franceses, un tanto rácanos con España en este 2008, no se la han dado. En mi opinión, no debe recibirla hasta que mejore el servicio y el trato del vino, algo fundamental en estos tiempos que corren.


Ayer, día de Año Nuevo no excesivamente resacoso, fuimos a visionar American Gangster, la última película del cineasta 