Hoy me siento un poquito bipolar
Restaurante “La Estación” (Cambre, La Coruña)

Actualmente, La Estación es mi restaurante favorito en la zona metropolitana de La Coruña; ubicado en un antiguo edificio de la estación ferroviaria de la localidad de Cambre, tiene un ambiente agradable.
La cocina es de primer nivel y el servicio de sala de tercera. Como muchas veces se ha comentado, ser un gran cocinero, como son Xoán Manuel Crujeiras y Beatriz Sotelo Sequeiros, no significa ser un buen empresario en el duro mundo de la restauración. Eso se nota en los detalles del servicio, comandado por una chica, agradable, pero que no se maneja bien en el trato al cliente, que no es un amigo, siendo el resto de camareros poco eficaces o novatos.
Eso, que podría ser suficiente para no volver, se suple con una cocina original, majestuosa, precisa en los puntos de cocción: la mejor de la zona, con lo que tiendo a considerar los defectos del servicio como pecadillos de juventud, que son subsanables, ya que el punto de partida es poderoso.
Durante nuestra última visita degustamos un Atún rojo con cuscús de verduras impecable en la elaboración: el atún estaba crujiente por fuera y casi crudo por dentro, pero no frío, y el cuscús era un toque ingenioso y perfectamente resuelto (admito que soy un gran aficionado a esta sémola de trigo de origen bereber). El otro entrante fue un plato algo más clásico en la casa: el canelón de faisán, muy sabroso.
Los platos principales estupendos: un lomo de venado muy bien elaborado, pero con una conjunción de sabores algo menos brillante, en mi opinión, y una carne roja perfecta en su elaboración.
En esta visita no pedimos postres, pero son altamente recomendables.
Si bien es cierto que se ha dicho durante los últimos meses que La Estación iba a recibir una estrella Michelín., lo cierto es que los franceses, un tanto rácanos con España en este 2008, no se la han dado. En mi opinión, no debe recibirla hasta que mejore el servicio y el trato del vino, algo fundamental en estos tiempos que corren.
| Print article | This entry was posted by Melvin on 18/01/2008 at 10:28, and is filed under Uncategorized. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |
about 1 year ago
Comí en el restaurante La Estación el domingo 16 de noviembre de 2008, éramos 5 personas, antes de pasar a la comida les tengo que decir que mi opinión sobre el local y los aseos es pobrísima, equipamiento escaso y pasado de moda, viejo; los aseos femeninos no funcionaban y teníamos que utilizar los de hombres, sucios por el uso e incómodos por su propia instalación, sin espacio para revolverse; en sintonía con el resto del local.
Tomamos tres entrantes: foie con un acompañamiento vegetal de bote (o bolsa) y un dedal de mermelada picante, unas croquetas del tamaño de una bola de futbolín servidas en una especie de base de florero japonés que pesaba 4 kg. y, otro entrante que sinceramente no recuerdo cuál fue (imaginense el impacto que causó).
Plato principal: arroz con lubrigante para dos personas (compartido entre tres, 29 euros ración), una de pez San Pedro y una de bacalao con cogumelos. Todos sabemos que el arroz con bogavante (o lubrigante) es un arroz caldoso, pues bien, el arroz estaba totalmente seco, tipo paella, el sabor era muy fuerte y posiblemente provenía de una sarta machacada de mariscos de baja calidad utilizados para ello y que poco tienen que ver con el lubrigante y lo peor: servido en un recipiente tipo tartera de hierro fundido muy caliente que contribuyó todavía más a resecar el arroz. El pez San Pedro (24 euros) era totalmente insípido al igual que el bacalao, producto de una rápida regeneración en envase al vacío que delataba la espumilla blanca que desprendía por sus carnes; el bacalao, que ya digo era igual de ínsipido, era además una ración ridícula para los 22 euros que cuesta y los cogumelos únicamente estaban representados por unas trompetas de los muertos en cuantía testimonial, en ambos platos lo mejor era la escasa guarnición que los acompañaban. Los postres, sólo 2 y vulgares, una tarta de chocolate y otra de manzana “feitas no momento” que consistían en un brownie humeante en un caso y en otro en una rodaja de manzana rebozada, simulando un buñuelo de los antiguos, con helado de acompañamiento e igual tamaño que el resto de las raciones.
Una botella de Guitián de 2007 que estaba bueno y una botella de agua mineral. El servicio apurado y sin contemplaciones a la hora de salpicar con el agua, en la mesa donde nos colocaron daba el sol de frente y era molesto, ningún camarero se preocupó de correr las cortinas raídas o preguntar que pasaba (estabamos con gafas de sol).
Pan para 5 personas : 7,5 euros (dos canastillos ridículos de pan de bolla cortado, sin nada especial)
¿Adivinan cuánto costó la comida?, 197 euritos, posiblemente a alguien le parezca barato, a mí también me lo parecería si hubiese comido bien.
about 1 year ago
Alberto, vaya comentario-post más completo… Se agradece, la verdad.
En fin, lamento tu experiencia, de verdad. Yo le tengo simpatía al local y a los cocineros y siempre he comido bien, aun con altibajos.
En mi opinión, no es un sitio de arroces, -de hecho, ni me había fijado que lo hubiera en carta- pero parece que los restaurantes deben tener algún arroz en el menú, y siempre plantan el de bogavante, como si fuera el mejor… cuando sólo es el más caro. No es, en principio, una buena opción.
Sin embargo, me sorprende tu apreciación sobre el San Pedro, que he tomado en ocasiones y ha sido bastante acertado.
Sobre el servicio, estoy más o menos de acuerdo: es el gran lunar de la Estación, y mientras no lo cambien se quedarán a medio camino. Hasta ahora la calidad de la cocina hacía recomendable la visita, pero si tu experiencia ha sido tan mala… ¡Tendré que volver a comprobar!
Un saludo
about 1 year ago
Me parece muy bien que aquí todos podamos expresarnos y aportar nuestras sensaciones tanto para alagar a los suculentos menús del restaurante como para desprestigiarlo en todos los aspectos.
Hace tiempo que no me paraba a leer estos comentarios pero pero hay uno que me ha sorprendido bastante, ya no solo por lo que dice sino por su poco respeto y afán de pisotear el gran trabajo del profesional.
El restaurante “A estación” es por sí solo un local encantador. Su (escaso equipamiento y pasado de moda), nos recuerdan el paso del tiempo, las largas esperas del tren, sentado en la estación, sus maletas, su reloj…y su selecta decoración nos envuelven en tiempos de antaño y conmemoran las riqueza del pasado.
Se trata de un lugar acogedor y cálido para todo aquel que lo visita. LLeno de sensaciones e inspirado en la tradición.
Su mobiliario sencillo, sus telas, su color y ese olor a madera aportan un aire cálido e incluso con un toque de romanticismo.
Su comedor, representativo de la ubicación donde se encuentra, imita un vagón de tren. Grandes ventanales orientados a la vía nos integran en un ambiente idóneo para viajar y dejarnos llevar por la imaginación. Las cristaleras hacia el jardín nos sumergen en la naturaleza. Se respira sensación de libertad.
Es un lugar lleno de luz, bañado por los rayos del sol, y con un esplendoroso jardin donde poder disfrutar al aire libre.
Los detalles con los que acompañan cada plato son sofisticadamente elaborados, en armonía con cada menú.
Posee una gran variedad de productos, que el comensal puede degustar. La carta o el menú degustación son algunas de sus propuestas. La elaboración de cada plato conlleva horas de laborioso esfuerzo y trabajo. Cada salsa, cada aroma reflejan profesionalidad.
En mi opinión me parece un lugar embriagador donde poder degustar platos innovadores y minimalistas, sabores originales y a su vez un tanto exóticos. Productos frescos y de temporada. Exquisitos vinos y sugerentes cartas de aguas. El servico siempre pendiente de cada detalle y un trato personal que se hace siempre presente en cada visita.
Recomiendo este restaurante para todo aquel que quiera disfrutar de la buena cocina y que sepa valorar el sabor y la originalidad
about 1 year ago
Hola feli,
Por supuesto todas las opiniones son bienvenidas. Yo siempre he sido muy fan de La Estación y he sido un habitual durante varios años, aunque hace un tiempo que no me dejo caer por ahí.
Ha sido sorprendente que en un ranking como el de Pantagruel este local ha bajado muchos puestos este año, como no he ido recientemente no puedo opinar.
Lo que sí me llama la atención es un comentario tan largo y elogioso que suena casi a publicidad… Parece muy lejos del estilo de un cliente, pero allá cada uno. Te doy la razón en que el comentario de Alberto es demoledor pero la crítica es aceptable y no hay que buscar extrañas intenciones; si yo fuera el responsable de La Estación me gustaría que nunca un cliente saliera con esa sensación de mi local, aunque sé que eso es prácticameente imposible.
Un saludo.
about 1 year ago
Hola, que tal:
me ha gustado mucho que me contestaras, y por supuesto tan rápido. si te digo la verdad solo he estado en la estación 4 o 5 veces y en ningún momento he pretendido hacer publicidad del local, pero conozco gente que trabaja ahí, y se de su trabajo. por eso me parece increible y demoledor que hagan ese comentario. todos podemos decir me gusto, no me gusto, por esto, por aquello, pero esta persona lo único que hizo fue pisotear todo lo que tenía a su alcance. en cada frase solo tenía adjetivos que empobrecian y daban mala sensación del local. además solo tenia en cuenta el precio de las cosas. yo no se como no se fue a una churrasquería a comer barato, porque en fin eso no lleva mucho trabajo.una persona que entiende un poquito hace otro tipo de critica y no deja por los suelos.
parece que solo intenta hacer daño, y yo como tengo mas educación le he respondido de la misma forma pero con adjetivos más alagadores.
en fin… dicen que hay de todo en la viña del señor.
un saludo
about 1 year ago
Feli, personalmente no me gustan los comentarios como el tuyo. Educados sí pero dando una impresión irreal del local del que se habla. Cuando un comentario es así todo el mundo sabe que no tiene que hacerle caso ya que es un comentario interesado, como se demostró al final reconociendo que conoces gente que allí trabaja. Y si no te gustan los mensajes demoledores no hagas tú lo mismo con mensajes excesivamente aduladores. En la mesura está la virtud. Personalmente me gusta el sitio pero es muy mejorable. Te cuento unas anécdotas que me sucedieron.
En la primera visita al restaurante nos apareció un plato con un enorme insecto, del tamaño de medio pulgar más o menos. Lo solventaron eficientemente trayéndonos otro plato y no nos lo cobraron. Lo achacaban a que eran verduras frescas pero es que el bicho se veía a distancia. Aún así ese día la comida nos gustara mucho.
En una segunda visita, pregunta mi acompañante al camarero qué tipo de pescado era el pargo y cómo lo preparaban. La respuesta del camarero es “El pargo es ….(segundos pensando)… pargo, un pescado”. Ante tal respuesta y viendo que no se podía obtener ninguna información de tal “profesional” mi acompañante eligió otro plato. Los camareros profesionales han de saber qué es lo que ofrecen y cómo se prepara, es lo mínimo que se les exige.
En la tercera y última visita (no creo que haya más), tomamos un menú degustación con setas que hacía que acabases odiando las setas. Desde un aceite de setas pasando por varios platos con excesivo protagonismo de las setas (y el bacalao pasadísimo de punto) hasta un postre donde las setas estaban impuestas y que era poco menos que intragable (6 personas y a ninguna le gustó). La broma a 45€+ bebidas /persona.
En definitiva considero que es un restaurante que tiene platos muy ricos, cuyos cocineros son auténticos profesionales pero cuyo servicio deja bastante que desear. Son amables, sobre todo la chica pero poco profesionales. En ciertos detalles se les ve muy pero que muy verdes y tanto su carta de vinos como el tratamiento que les dan es muy mejorable. Y el sitio está bien pero no tiene el encanto que se le presupone, al menos para mi humilde opinión.
about 1 year ago
Olga, con lo del bicho me has matao…
about 1 year ago
Jeje, pues sí, era casi más grande que el solomillo que acompañaba y como estaba tostadito hasta apetecía hincarle el diente. Para estas cosas no soy nada meticulosa pero nos pareció normal comentárselo a la camarera y se comportaron con eficacia, todo hay que decirlo.
about 1 year ago
Buenas, pues alberto no parece un neófito precisamente en asuntos de restaurantes. Ejercer la crítica como cliente de un restaurante cuando éste no ha cubierto nuestras expectativas siempre conlleva ciertas dosis de hiel, a mí me pasa.
Lo importante es aprender de ellas y trabajar con profesionalidad, mejorando aquellos aspectos que puedan ser puntos débiles y potenciando los fuertes. En mi caso particular y creo que por deformación profesional le presto mucha atención a la sala y decoración, mesas, cubertería, mantelería, servicio…, otros se fijarán en los aseos, otros le darán más importancia a la cocina… todo tiene su importancia y si no que le pregunten a los del firmamento Michelín.
about 9 months ago
Enhorabuena al restaurante “A estación” por esa estrella, reflejo de su trabajo, el día a día,
el esfuerzo y la lucha continua, por elaborar con tanto afán cada detalle y saber sacar lo mejor de cada producto.
about 8 months ago
Hola a todos-as.Pues yo no he tenido la suerte de comer en “La estación” pero conociendo la profesionalidad de Juan y lo encantador de Manolito…estoy deseando viajar desde Valladolid para probar esa experiencia sensorial….
about 8 months ago
Feli, por qué no te dedicas a hacer comentarios un poco más constructivos,esto ya es peloteo del pesao, que parece que te pagan por comentar, como se llama tu agencia de publicidad?un saludo
about 7 months ago
Hola, buenas,
yo tan solo he estado en una ocasión en este restaurante. En general mi visita ha cubierto las espectativas que esperaba. He comido muy bien (destaco las croquetas de algas, que me han encantado, aunque no sean tan elaboradas como otros platos), y por lo demás todo muy bien.
El local me parece diferente a otros, es original, me gusta.
Con respecto a los baños(que hay varios comentarios por ahí), sí son pequeños y podrían ser mejorados pero tampoco pondré muchas pegas. Supongo que los habrán adaptado lo mejor posible al espacio del que disponen puesto que es una reforma de un local construido hace años y utilizado para otros fines.
Me parece un buen lugar para disfrutar de un menú diferente, que no encontramos en otros establecimientos más peculiares. Seguramente me volveré a pasar cuando tenga la ocasión de volver a esa zona, y por supuesto lo recomendaré. Aunque mi impresión ha sido buena supongo que habrá críticas para todo (para gustos, colores), pero no estoy de acuerdo con muchas opiniones de echar tierra a este lugar.
Animo a todos a que lo visiteis y que no os fijeis in rídiculos comentarios y subjetivas contestaciones. Saludos.
about 6 months ago
Hola, quisiera reflejar mi desencanto y malestar en relación a la atención recibida en el restaurante la Estación de Cambre. Hicimos la reserva para dos personas para cenar el día 5 de marzo, viernes para las 22h. Dimos varias vueltas por Cambre para llegar al restaurante, cuando llegamos eran las 22:05h, le preguntamos si podríamos tomar algo antes de pasar a cenar y nos contestaron que sin ningúnproblema, nos tomamos una caña y a las 22:30 pasamos a cenar, sobre la mesa había unas cartas con el menú degustación que tenía una pinta estupendísima así que cuando diez minutos después nos preguntaron que deseábamos cenar le contestamos que el menú degustación y cuál fue nuestra desagradable sorpresa al respondernos que eso era imposible ya que era muy tarde para la cocina y no nos servían el menú degustación, le explicamos que veníamos todos ilusionados para degustar varios platos con una reserva pero nada,tuvimos que escoger de la carta. Nos parece inaceptable que en un restaurante con una estrlla michelin no se pueda cenar un menú degustación llegando a las 10 de la noche d e un viernes al restaurante. Por encima hubo 4 personas que llegaron 10 minutos más tarde que nosotros pero que tuvieron la suerte deque les tomaron nota 2 minutos antes que a nosotros y ellos sí pudieron cenar el menú degustación que dado que nuestra cena sí estuvo rica estaría rico también, claro está que anosotros este trato nos comndició el resto de la velada.