Hoy me siento un poquito bipolar
“El secreto de Christine” de Benjamin Black

Este libro del irlandés John Banville, escrito bajo el seudónimo de Benjamin Black, estárá siendo un enorme éxito de crítica y ventas, pero a mí me ha aburrido bastante.
Un autor reconocido como Banville, ganador del Premio Booker, se lanza a escribir novela negra (o se supone), bajo un seudónimo que le otorgue libertad creativa, para crear un libro de género que, aparentemente, trasciende al mismo para convertirse en un clásico inmediato. Esto es lo que ha pasado, o aparentemente creen que ha pasado los críticos que alaban sin cesar esta obra.
Sin embargo, después de leer las casi cuatrocientas páginas, tengo el convencimiento de que lo que tenemos aquí es el sueño de todo editor: un best seller que se puede recubrir de una capita de respetabilidad literaria, pero probablemente es un éxito de ventas inesperado; inesperado porque no parce que el autor esgrima los recursos facilones y traicioneros de los habituales de las estanterías de novedades; creo sinceramente que el autor intenta hacer un libro de género… y produce algo distinto.
Lejos de mí decir que el libro sea malo, pues está magníficamente escrito: las descripciones, las imágenes a las que recurre, son de gran nivel. Sin embargo, creo que Banville no sabe escribir novela negra: no atrapa al lector, ni la trama ni los personajes consiguen despertar mi interés; aparentemente sí han interesado a otros lectores, pero a mí no.
Me recuerda al intento de crear un best-seller por parte de William Faulkner: él produjo Santuario, un clásico universal, demasiado lejos del trabajo de Banville para ser ni comparado. A veces los escritores buscan un éxito comercial, cuestión fácilmente comprensible y éste lo ha logrado; seguro que la próxima novela de Banville se vende muy bien. Pero de ahí a comparar esta novela con los trabajos de Graham Greene, aquellos que él mismo calificaba de “entertainments” media un abismo. Para mí la trama es farragosa y lenta en su avance, los personajes no son nada creíbles y el final es precipitado y ciertamente inverosímil. En fin, bastante floja.
| Print article | This entry was posted by Melvin on 24/02/2008 at 12:13, and is filed under Uncategorized. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |