Hoy me siento un poquito bipolar
Archive for March, 2009
Restaurante “Eirado da Leña” (Pontevedra)
Mar 31st
Tenía una visita pendiente a Pontevedra y este sábado fui para allí, a disfrutar de un paseo por el maravilloso casco histórico de la ciudad y, por qué no admitirlo, a comer bien. Para ello es necesario consultar a los que saben y los amigos Pantagruel y De pinchos me recomendaron el “Eirado da Leña” y la vinoteca “Bagos”. Magníficas elecciones ambas.
Después de caminar un poco -más que nada para disimular- nos metimos en “Bagos” un local curioso y moderno, sin apenas cocina y con soluciones constructivas económicas pero resultonas. Nos plantamos en uno de los taburetes y degustamos un par de vinos “López Cristóbal ´05″ de Ribera del Duero y un Ribeira Sacra “Guímaro 2007″, mencía 100% y con ese toque astringente y ácido de la mencía muy dominado; ambas buenas elecciones pero el Ribeira Sacra más sorprendente (en cualquier caso, con el mismo “López Cristóbal” repetí al día siguiente en “La paella de Roberto”, ya en La Coruña). Volviendo a lo nuestro, el local disponía de una amplia selección de quesos (nacionales e internacionales) y embutidos. Un sitio muy recomendable.
De ahí nos metimos en el “Eirado da Leña”, ya mencionado por el gran “Mileurista Gourmet” en su blog.El local es pequeño y acogedor, muy integrado en el entorno.

Nos lanzamos también al menú degustación, al largo, pues hay varias opciones, compuesto de:
- Snack: pipas de girasol y calabaza salteadas
- Aperitivo: Anchoa del Cantábrico (hecha en cas) con queso de tetilla
- “Foie” hecho en casa, sal de cabernet, cristales de tonka, compota de mango y reducción de balsámico
- Vieiras a la plancha, curry, ajo blanco y sofrito de verduras
- Bacalao confitado a baja temperatura (70º)
- “Cochinillo” al horno
- Queso “Das neves” con mermelada casera
- ¿Irlandés?
- Sabores y texturas de chocolate
Sin extenderme demasiado sobre los platos, cuestión perfectamente cubierta en su post por el “Mileurista Gourmet”, sí quiero destacar la vieira, pues ha sido una de las preparaciones que más me han gustado de este marisco en los últimos tiempos, en los que todos los cocineros gallegos la meten en los menús; así como el bacalao, tierno y con todo su sabor; como plato más flojo, el cochinillo, un tanto pasado, y que no pasará a la historia.

El menú en sí es muy completo, y la relación calidad-precio del mismo es realmente buena.
En el vino no me compliqué: la carta del “Eirado” es completa y, a mi modesto entender, con unos precios razonables, así que me lancé a un “Aalto 2005″. Un vino complejo, potente, listo para beber, muy en la línea de los que le gustan a Parker y un vino muy propio de Mariano García, la referencia enológica de la Ribera del Duero (+info sobre la bodega).

El servicio es atento y el ritmo de los platos buenos. Una opción fantástica para los que vayan a Pontevedra.
Restaurante “Alborada” (La Coruña)
Mar 27th
Después del triunfo arrollador, otro año más, en el ránking de Pantagruel del “Alborada” como mejor restaurante de La Coruña en 2008, le hice ayer una nueva visita.
Poco voy a decir sobre lo acertado del diseño del local que no se haya dicho antes. Lo sorprendente es llegar y encontrar el restaurante vacío; al rato se ocuparon un par de mesas más, pero la impresión inicial fue de desconcierto: crisis y demás, pero no deja de ser un jueves… y nadie en el comedor a las nueve y media de la noche. Y yo me pregunto: ¿puede un restaurante de calidad mantenerse así? ¿Sólo funcionando fines de semana?
El servicio del Alborada es profesional, especialmente el jefe de sala, atento a todos los detalles. De los camareros, salvo el detalle de intentar quitarme el plato de la mesa antes de terminar -reconozco que me gusta comer despacio-, nada que objetar.
Como aperitivo de la casa, un caldete con patata, pimentón y panceta, estupendo para abrir boca.
De entrantes, un foie al Pedro Ximénez que, no por clásico deja de ser un éxito seguro: la combinación de sabores siempre subyuga los sentidos, especialmente si no abusamos; después, el clásico del “Alborada”, su plato más conseguido: “Huevos rotos con cigalas y patatas”, un plato que no defrauda a nadie, que gusta a niños y mayores, que usa un huevo de corral que pone a cada uno en su sitio y unas colas de cigalitas que me persiguen en sueños… Sé que lleva desde hace tiempo en carta, pero no puedo dejar de pedirlo en cada visita; una auténtica delicia.
Para los segundos, opciones cárnicas: el rabo de toro, desmigado y con puré de patata, bastante bueno pero que se puede mejorar, es un plato enérgico de concepción, pero que en esta representación no deja de verse un tanto “capado”. Por mi parte, me lancé al entrecotte de buey con patas panaderas, pimientos y mostaza a la antigua: es difícil innovar menos en la elección, pero es que el entrecotte que sirven los amigos es para ponerse a pensar: perfectamente crurruscado por fuera y crudo por dentro, pero si estar frío, perfecto
de temperatura; la carne, sin nervios pero con sus puntos de grasa; una auténtica delicia, en definitiva, y casi diría que me sobra la mostaza, que no por buena deja de comerse el sabor de la pieza de carne; un plato sencillo pero de ejecución perfecta.
Luego, una tarta de manzana para compartir, realmente exquisita.
Regamos la cena con un Legaris 2005, nada especialmente memorable, un ribera de corte moderno, enérgico sin ser demasiado alcohólico, servido en un formato de 50 cl. realmente curioso y perfecto para una cena, tal vez demasiado abundante.
Salí mucho más contento que en anteriores visitas, no sé si para considerarlo el mejor restaurante de la ciudad tan de largo… pero no estará lejos. Le reprocho al local las pocas, poquísimas, novedades en la carta.
Restaurante “Casa Pilar” (La Coruña)
Mar 26th
“Casa Pilar” ha sido, desde sus comienzos, un lugar destacado por varias razones: su localización en la calle Pardo Bazán, sus tapas, sus vinos y su diseño interior, absolutamente llamativo en sus inicios y trabajo del ahora famosísimo estudio A-Cero de Joaquín Torres.
Parece ser que ha habido un cambio de propiedad hace pocos meses y un retoque estético, aunque el local sigue manteniendo los valores que lo hicieron importante, hasta el punto de abrir un segundo local “Casa Paula” en los bajos del hotel AC La Coruña, desaparecido en la noche de los tiempos.
“Casa Pilar”, el restaurante original ha, como se ha dicho, cambiado de manos. El local sigue siendo atractivo, aunque pueda encontrarse un poco frío. Tiene una barra con unas mesas con taburetes para una comida rápida y, al fondo del inmueble, una zona de restauración, aunque también hay taburetes.
En cuanto a la comida, el lunes el bar estaba bastante animado, lo que es un mérito. Probamos un par de raciones: un raxo con patatas y unas puntillas; el raxo estaba bueno, pero ni es un plato muy fino ni llega a la calidad que exhibe el del mesón “Comarea”, pero el detalle del huevo “licuado” le daba un toque fantástico; las puntillas, por otra parte, estaban bastante conseguidas, especialmente el rebozado, abundante sin ser pesado. Acompañamos la espera con una tapa de tortilla que, sin ser de las más conocidas en la zona de “Mamá Manuela” y el mesón “O bó”, estaba a un nivel bastante alto (sin ser estilo Betanzos).

Lo mejor fue el vino, un Garnacha de Fuego, D.O. Calatayud, una agradable sorpresa, un vino untuoso y de acidez adecuada, que me reconcilia con la variedad garnacha, y a la que había castigado injustamente en los últimos meses; como nota negativa el precio del caldo: lo que se paga por la copa no tiene relación con el precio de la botella.
En general, es un local que no es barato, pero eso es lo normal en la zona y la decoración-ambiente de “Casa Pilar” puede merecer un plus. En contra, que el servicio -en esta ocasión- no fue muy allá, y que no es un lugar muy cómodo… y que no encuentro su página web, lo que no deja de ser un poco triste en estos tiempos.
A vueltas con el gin tonic
Mar 13th
La semana pasada fue intensa en cuanto a degustación de gin tonics. He realizado un trabajo minucioso a todas horas y repartido en varios días: desgraciadamente tengo que decir que me queda mucho para poder llegar a una conclusión definitiva.
Una de las jornadas fue Raffles Vs Bulldog; ambas combinadas con Fever Tree y rodaja de manzana verde. La manzana verde estaba cortada en gajos y con la piel.
La Fever Tree levanta pasiones, lo que puede observarse en este post y los comentarios vertidos en él. A mí, personalmente me encanta y me ha redescubierto el placer del gin tonic. Que conste que también he probado la Q-Tonic (pero sola) y me ha parecido un poco floja de sabor, pero aún no tengo una opinión suficientemente formada.


La Raffles es una clásica ginebra de corte inglés de doble destilación, muy seca, con un aroma que es puro enebro destilado y con una buena relación calidad precio; con ésta no se equivoca uno.
La Bulldog la encuentro en boca mucho más dulce, algo más cara (cuádruple destilación) y con una presentación muy atractiva (¡ese sector premium!), pero el gin-tonic no me acabó de convencer pues no mejoraba a la Raffles, aunque para otros esforzados participantes fue la mejor de la jornada.
Al día siguiente comida en el “Alborada” y sobremesa digestiva: en este caso fuimos a Citadelle, Fever Tree y rodajas de manzana en rodajas horizontales sin corazón y sin piel, y creo que la manzana era tipo golden; en cualquier caso, un acierto total.
Tengo que admitir que esta ginebra francesa, de corte holandés (más información sobre los tipos de ginebra aquí), muy aromatizada es absolutamente es-pec-ta-cu-lar. La Citadelle, dentro de sus múltiples virtudes como bebida, ha sabido dotarse de una distribución muy conseguida en el mundo de la hostelería, y es la ginebra premium por excelencia en España, a pesar (o por ello mismo) de su alto precio.
Fueron los mejores gin tonics de las jornadas; fantástico el ambiente del Alborada, la tranquilidad, el trato y la selección de puros del local. Después de probar muchas ginebras vuelvo a la Citadelle como un amante arrepentido, incapaz de la monogamia ginebril. La Citadelle es increíblemente dulce y aromática, sin llegar a los extremos de la G´Vine -para mí alabada en exceso y demasiado cara-.


Alargando la comida en demasía llegamos a la tarde-noche con combinación de Martin Miller´s, Fever Tree y rodajas de lima que, no sé si por exceso de trabajo o por la lima, me dejó un tanto insatisfecho; en ocasiones me han comentado que la Miller´s no combina bien con los cítricos: es posible.
Acabé absolutamente exhausto. Espero que haya valido la pena.
“Watchmen”
Mar 12th

¡Qué decepción, madre mía! Vaya pestiño de película…
Parece que la industria se empeña en acabar con la ilusión de los espectadores, que se empeñan en apartarnos del cine… Igual soy un poco duro, pero después de las esperanzas puestas en la adaptación del cómic de Alan Moore, “Watchmen”, al cine, la realidad ha sido cruel.
El largometraje es vacuo y pretencioso, extremo en el metraje y hipermusculado en las escenas de acción.
Reconozco que los comentarios previos al estreno eran muy positivos, y es posible que un extracto de la película impacte positivamente, ya que la escena inicial es fantástica como montaje, en efectos, coreografía e incluso fuerza dramática. Esa primera escena hace que te agarres a la butaca, que te relamas pensando lo que viene a continuación. Lo malo es que, a partir de ahí, la ampulosidad y la estética de videoclip es la norma a seguir por Zack Snyder, el director; no le voy a negar al chaval que tiene talento visual, como ya demostró en “300″, otra adaptación de cómic, mas hacer videoclips de casi tres horas es forzar la paciencia del espectador.
El material de partida es inmejorable: la obra original de Moore le da la vuelta de tuerca definitiva al mundo de los superhéroes, los personajes (auténticos antihéroes) son complejos e interesantes, pero en la película estos mismos personajes parecen ridículos.
Podía haber sido un filme legendario, pero es un gran bluff, que coloca a Snyder como otra de las grandes promesas del cine engullidas por una voraz industria, al igual que pasó con Michael Bay y Peter Jackson, excesivamente alabados al comienzo de sus carreras y que han sido incapaces de confirmar en posteriores trabajos.
Restaurante “Airen” (Benalmádena)
Mar 11th
No deja de ser un tanto deprimente encontrarse con que muchos de los buenos restaurantes de la Costa del Sol se encuentran mucho más vacíos que hace un par de años debido a la importante crisis inmobiliaria que asola la zona. Y el “Airen” es un destacado ejemplo de esto.
La mesa que ocupábamos era la única de todo el restaurante, y es una pena, porque el local es atractivo y la comida recomendable y a un precio contenido.
“Airen” se encuentra dentro de la zona social de la destacable urbanización “La Reserva del Higuerón” en Benalmádena, en un conjunto de edificios con un gran atractivo arquitectónico y unos interiores bastante conseguidos también.

De aperitivo unas quisquillas rebozadas, una mojama de atún y un puré de coliflor con huevas, todo muy bien resentado, lo que presagiaba una buena jornada.
Los primeros fueron un gazpachuelo, de receta un tanto libre pero conseguido, y un huevo a baja temperatura salteado de boletus realmente bueno, aunque contentarme a mí con un plato de huevo es bastante fácil, sólo fallaba un acompañamiento de unas tiras rebozadas (aparentemente cebolla muy fina) que estaba un poco chicloso, pero merece, en general, un notable.
De segundo nos inclinamos por dos pescados: urta a baja temperatura que no probé pero, a decir de mi acompañante, era muy sabrosa y para mí la tecla de atún con mejillones franceses, un plato en teoría atractivo y presentado con esmero: los dados de atún eran de buen porte y muy jugosos, apenas cocinados, aunque fallaban los minimejillones que coronaban las piezas del pescado, no aportaban casi nada y desmerecían el fantástico túnido; un buen plato que, por innovar en demasía, pierde un poco.
Sin tomar postres ni vino, la comida salió a un precio más que razonable y, siendo el local y la localización una auténtica maravilla, bien merece una visita para los que anden por la zona.
Keith Richards
Mar 8th

Recent Comments