Vamos con una clasificación que tenía pendiente, la de los mejores “steak tartar” de la ciudad, después de varias semanas de injustificable inactividad blogueril, que no gastronómica.

La carne debe haber sido picada o cortada inmediatamente antes de la preparación, para reducir la oxidación intensa a la que es sometida; la carne debe ser solomillo de la mejor calidad -aquí no caben los cuartos delanteros de hamburguesería bien quemados-. Exige, por lo tanto, una gran confianza en la salubridad del local. Creo que todas las opciones que propongo lo cumplen sobradamente.

El “steak tartar” es uno de mis platos favoritos, pues permite apreciar la calidad de la carne utilizada, sin trucos al fogón; a pesar de ser carne cruda sienta de maravilla, no tiene una digestión pesada e incluso se presume más sana por estar cruda. ¿Es así? Ni idea, pero está de miedo. Aquí una receta.

  1. En el primer lugar no tengo dudas: “El Refugio”. Indiscutible. Lo preparan como es debido: a la vista. El único restaurante en la ciudad que trae el plato con la carne y un huevo, todo crudo, de la cocina; en un carrito lo preparan, lo adoban y mezclan todo. La carne parece mantequilla, una auténtica delicia preparada por uno de los equipos de sala más profesionales de la zona. No sé si sigue en carta pero yo lo pido casi siempre.
  2. “Carbonada”: Tengo pendiente hacer un post sobre este restaurante, especialista en platos de carne de vacuno y su steak es de los clásicos. Como elemento negativo decir que lo traen preparado, lo que le quita algo de encanto al asunto pero -salvo el mencionado caso de “El Refugio”- todos lo hacen así. Muy, muy bueno.
  3. “El Asador de Roberto”, (aparentemente sin web propia): Sólo he podido ir una vez al asador que se levanta en el antiguo local de “La Paella de Roberto” en Montrove pero el plato estaba muy conseguido. Tal vez demasiado adobado pero sabroso. No sé si está en carta pero a nosotros nos lo prepararon. Aunque el resto de las carnes de esa primera visita no me emocionaron le pongo una buena nota en mi recuerdo al mencionado plato. Dejo aquí la crítica de los amigos de Catalia.
  4. “Alborada”: Es, según tengo entendido, un plato con el que los cocineros Álvaro Gantes e Iria Espinosa ganaron el Campeonato Gallego de Cocineros Profesionales. Lo he pedido en varias ocasiones y, aunque correcto, está lejos del primer clasificado en este mi ránking. No es que le falte nada pero la carne no tiene la textura final que consiguen “El Refugio” o incluso “La Carbonada”. Más recomendable en este restaurante es el entrecotte de buey, casi me atrevo a decir que el mejor de la ciudad.
  5. “Coral”: Como bien saben los que siguen este blog, no entra este local dentro de mis favoritos. Lo encuentro pasado de moda, escasamente innovador y con un producto que, aunque de calidad, no emociona nada. Lo mismo me pasa con su steak, está bien: la carne es buena, el servicio es profesional pero no me dice nada. Para hacerse una idea diré que, en una de mis últimas visitas me lancé a un entrecotte de “Aberdeen Angus”; la carne era de un nivel altísimo, tierna y sabrosa… pero ligeramente cocida.
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