Hoy nos atrevemos con un clásico de los comics, “Presa“, reeditado en formato de lujo y que incluye el mencionado trabajo de Moench y Gulacy y su secuela “Terror“, ambas protagonizadas por Batman, el alter ego del millonario Bruce Wayne.

Soy un gran seguidor de Doug Moench y Paul Gulacy desde su “Shang Chi: Master of Kung Fu” en los lejanos tiempos de la editorial Vértice Comics, desaparecida hace mucho mucho tiempo. Este comic representó para mí, en aquella juventud, un salto hacia adelante, ya que, con el sello que indicaba “para adultos”, entraba en un mundo de mayor complejidad de los personajes, con elementos dramáticos. Y ya Moench, acompañado del genial Bill Sienkiewicz (antes de que se le fuera la pinza y fuera demasiado genial para este mundillo), me habían entusiasmadocon aquellos episodios del “Caballero Luna” editados aquí a principios de los 80.
En “Presa”, Moench cuenta una historia basada en los primeros años de Batman, una variación sobre el Año Uno que profundiza en la psicología del personaje, en las razones que lo llevaron a ser como es y nos descubre los orígenes de algunos elementos comunes en años posteriores. Para ello, utiliza a un psiquiatra perturbado, el doctor Hugo Strange, que utiliza su inteligencia y a diversos peones para atacar y casi acabar con Batman.
(NOTA: Hugo Strange no tiene nada que ver con el escritor Hugo Izarra, a pesar del evidente parecido)

La trama de esta obra es oscura y urbana, con un toque de perversión incluso, como corresponde al Batman de esa época, alejado de la espectacularidad y batallas especiales que entonces se imponían en Marvel y que dieron como resultado la creación de Image Comics a manos de dibujantes que se creyeron guionistas. En “Presa” es claramente perceptible la influencia de Jim Steranko en el arte de Paul Gulacy, manteniendo un estilo muy cinematográfico, magníficamente entintado por Terry Austin; se aprecia claramente la diferencia en la secuela “Terror”, tanto en el entintado del ubicuo Jimmy Palmiotti (con el que ya trabajó en Shang Chi) como el color por ordenador, que le dan un toque mucho más actual y mucho menos encantador. “Terror” tiene un buen nivel, pero no alcanza, ni de lejos, la calidad, la originalidad y la profundidad de “Presa” que, coincidiendo además con el estreno de la primera película del Hombre Murciélago, tuvo un gran impacto entre los aficionados al género.
Moench utiliza en “Presa” una estructura narrativa compleja, con varios personajes superponiendo impresos sus pensamientos (diferenciados sólo por el color), y plasmadas en composiciones de página muy elaboradas. Se busca dotar a los personajes de una gran profundidad psicológica, y a fe que lo consigue. Sin embargo “Terror” tiene un elemento muy brillante, que es el importante papel que juega Jonathan Crane, el “Espantapájaros” , que se vuelve contra su liberador Hugo Strange, negándose a ser un simple instrumento en manos del villano, y que se eleva -mediante el supuesto asesinato de Strange- en principal némesis de Batman, que es ayudado en las dos partes de la historia por Catwoman.